Tu camino desde la primera palabra hasta la fluidez.
Un motor adaptativo —no un temario— te enseña un idioma nuevo directamente desde otro que ya hablas. Sin lecciones fijas. Sin memorización mecánica.
Aplicaciones móviles para iOS y Android —próximamente.
Vista previa del diseño —trabajo en cursoidiomas —extranjeros o maternos
cursos —cada par de idiomas, en ambos sentidos
niveles MCER en el lanzamiento; C1–C2 próximamente
en el dispositivo —todas las lecciones funcionan sin conexión
imágenes que enseñan palabras directamente
palabras en seis idiomas
frases en la guía de conversación
clips de audio con voces nativas
Cifras reales del motor, en los seis idiomas, ahora que entra en sus comprobaciones finales de calidad; el vocabulario y las frases siguen creciendo.
Un instrumento de precisión, no un juego.
Hecho para quien se toma en serio aprender un idioma. Las matemáticas trabajan en silencio por debajo; lo que tú ves es sereno, meditado y construido alrededor de un idioma que ya hablas. Sin rachas, sin puntos, sin mascotas —pero con reconocimientos reales y ganados: niveles MCER, medallas de dominio y las horas que dedicas.
Directamente, no a través del inglés
Aprende español directamente desde el checo, o alemán desde el polaco. Cada curso enseña un idioma desde otro —sin inglés metido de por medio.
Un motor, no un temario
No hay lecciones. Aprendes intentándolo: recuerdas una respuesta y luego se te corrige con suavidad. Un motor adaptativo construye tu propio camino, palabra a palabra.
El significado, hecho concreto
Cuando una imagen puede transmitir un significado, una fotografía real lo enseña directamente: captas mer como el mar mismo. En los demás casos, las palabras y las frases se traducen directamente entre tus dos idiomas.
Aprende desde tu propio idioma.
Casi todas las aplicaciones de idiomas te exigen saber inglés. Si tu lengua materna es el checo o el polaco, acabas aprendiendo a través de un idioma que todavía estás aprendiendo.
Multiglot conecta cada idioma directamente con todos los demás —así empiezas en el idioma en el que piensas, desde la primera palabra. Que sepamos, ninguna otra aplicación ofrece esto.
No es poca cosa: seis idiomas, cada uno enseñado desde todos los demás, suman treinta cursos distintos —y los ofrecemos todos.
checo → alemán, enseñado directamente —uno de los treinta cursos de este tipo.
Tres formas de entrar —vocabulario, frases y gramática.
Empieza a hablar con palabras y frases; profundiza en la gramática tanto como quieras —todo apoyado en los cimientos: el alfabeto, los números y la hora. Cada palabra y cada frase suenan con audio natural; la práctica oral no forma parte de esta versión.
Vocabulario
Las palabras en sí, enseñadas con imágenes y audio natural: sustantivos, verbos, adjetivos y más, graduados de A1 a B2.
Guía de conversación
Saludos, lo imprescindible y cómo apañarse —listos para el momento en que los necesites, y dichos en voz alta.
Gramática
Aprendes las formas haciendo, no con reglas: combinas y practicas hasta que el patrón es tuyo. No la necesitas para empezar a hablar; está ahí para quien quiera profundizar.
La palabra y el mundo que nombra.
Las palabras se enseñan con fotografías reales y audio nativo: te encuentras cada una como la cosa misma y después en el idioma que estás aprendiendo, no como una palabra española disfrazada.
El mismo concepto, aprendido directamente en cualquiera de los idiomas —y cuando una palabra se puede mostrar, es una imagen real la que enseña.

Lo que la gente dice de verdad.
Cada una viene con audio nítido y se enseña directamente entre tus dos idiomas. Todo funciona también sin conexión, así que el vuelo de ida es tan buen sitio como cualquier otro.
El orden es el método.
No hay un temario fijo. El aprendizaje se expande desde una forma que ya conoces —cada paso, a un solo cambio de distancia: un número, un demostrativo como este o ese, un caso. Primero llegan las formas más cercanas y frecuentes; las raras vienen después.
Ejemplos reales, salidos directamente del motor: número, artículos, demostrativos y (en checo, polaco y alemán) caso. Cada idioma tiene sus propias formas; el motor traza el camino.
Primero la forma base
Primero aprendes la palabra en su forma base, para que puedas empezar a usar el idioma enseguida. El plural, el género y el caso llegan después, con la gramática —afinan lo que ya sabes decir en lugar de frenarte al principio.
Un paso cada vez
Un cambio cada vez significa no aprender nunca dos cosas a la vez: la palabra ya te resulta familiar y solo la forma es nueva.
Reconocimiento antes que producción
Te encuentras con una forma antes de que se te pida producirla. Solo la producción —el paso más difícil— cuenta para un nivel MCER; reconocerla no cuenta nunca.
Un nivel se gana en bronce y va ganando profundidad —plata, oro y platino— según avanzas: más palabras y frases, y gramática que sabes usar y no solo reconocer. Solo se mueve con lo que de verdad sabes hacer.
Cada sesión te hace avanzar.
En cosa de un minuto avanzas de forma medible, y ves cómo ese avance te acerca a un nivel MCER estimado —el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas—, la misma escala que se usa en toda Europa. Es una estimación honesta a partir de lo que has demostrado saber hacer, no un certificado, porque algunas destrezas, como hablar con soltura, quedan fuera de la aplicación.
La precisión gana medallas discretas; el dominio real sube la estimación; y tus horas se suman, trabajes en lo que trabajes. Sin rachas que proteger ni puntos que perseguir: el progreso es el aprendizaje.
Ganado, y tuyo para siempre.
Cada marca de progreso nace de un aprendizaje real y, una vez ganada, no se pierde nunca. Sin rachas que congelar ni castigos por irte de vacaciones.
Un nivel MCER para lo que llevas recorrido, que gana profundidad del bronce al platino a medida que lo dominas. Una medalla por la precisión. Y unas horas que se van sumando sin ruido.
Hasta dónde has llegado: del bronce al platino a medida que profundizas.
Se concede por la precisión, sección a sección.
Tu práctica, contada minuto a minuto.
Un minuto cada vez. Aprender es gratis.
Aprendes en sesiones cortas de un minuto —cinco al día en el plan gratuito, extraídas de una única bolsa compartida entre todos los idiomas que estés aprendiendo. Todo lo demás es gratis: cada idioma y cada par, todo el audio, todas las imágenes, sin anuncios, y funciona sin conexión.
Multiglot Unlimited elimina el límite diario, sube tu meta a 15, 30 o 60 minutos y sincroniza entre tus dispositivos. No hay prueba gratuita, porque el plan gratuito es la demo.
Aprende en un avión o en el extranjero —sin conexión, sin itinerancia y sin datos.
Un minuto cada una, de una única bolsa para todos tus idiomas. Unlimited quita el tope.
Los seis idiomas, todos los pares, todo el audio y las imágenes —gratis y sin anuncios.
En el plan gratuito y en el de pago se gana lo mismo, y el progreso no se reinicia nunca —ni siquiera si cancelas. Una insignia de Multiglot significa algo.
Seis idiomas, treinta cursos.
Aprende cualquiera de los seis desde cualquier otro —treinta cursos en total, cada uno de nivel A1–B2 en el lanzamiento.
Dos decisiones que merece la pena señalar: nuestro inglés es inglés británico —la opción menos habitual— y nuestro español es español europeo. Los niveles C1 y C2 llegarán después del lanzamiento.
¿Aprendes más de uno? Está en el nombre.
La mayoría de los estudiantes se centra en un solo idioma, y Multiglot está pensado para eso ante todo. Si te lanzas con varios, cada uno puede llevar su propia meta diaria, si te la pones: para cambiar de uno a otro basta un toque. ¿Solo estás explorando? No pongas ninguna meta.
Dónde estamos.
La investigación
Un producto anterior y más de una década averiguando cómo se aprende de verdad un idioma y cómo enseñarlo de otra manera.
La aplicación web
Catorce versiones públicas afinaron el método con estudiantes reales —la aplicación web ya está retirada para dejar paso a las aplicaciones nativas.
La empresa
Multiglot se convierte en empresa —Multiglot s.r.o., con sede en Praga.
El motor
Los seis idiomas y los treinta cursos ya generados, ahora en las comprobaciones finales de calidad.
La construcción de las aplicaciones
Las aplicaciones nativas de iOS y Android se están construyendo sobre el motor lingüístico ya terminado.
El lanzamiento
Las aplicaciones llegarán a iOS y Android. Suscríbete al boletín para enterarte en el momento en que salgan.
Una obsesión silenciosa, largamente gestada.
Multiglot nació de la fascinación de una persona por cómo se aprende de verdad un idioma —y de la convicción obstinada de que tenía que haber una forma mejor, si se construyera un curso de otra manera y se escribiera el software con más inteligencia. La idea se remonta a 2011; lo que existe hoy es un motor lingüístico completo que enseña seis idiomas europeos, cada uno directamente desde otro.
El método, y el motor que lo impulsa, ya están construidos y probados. Lo que queda es la parte que tendrás en la mano: las aplicaciones.
Programador informático e ingeniero DevOps con unos quince años de oficio, con experiencia en arquitectura de big data, sistemas distribuidos e infraestructura de alta disponibilidad. Ha dado forma a cada parte de Multiglot —la arquitectura, el modelado de datos y el diseño de los propios cursos— junto a traductores profesionales.
Korunní 2569/108, Vinohrady, 101 00 Praha 10, Česká republika
La primera noticia, el día que lleguen las aplicaciones.
Unos pocos correos meditados mientras las aplicaciones toman forma. Sin ruido y sin spam.
El boletín se envía en inglés. Puedes darte de baja cuando quieras. Nunca compartiremos tu dirección.




